Marie-Sophie Germain (1776-1831) represento un impresionante ejemplo de tenacidad.
Su pasión por las Matemáticas le ayudo a superar grandes obstáculos y a convertirse en la primera mujer que asistiría a sesiones de la Academia Francesa de las Ciencias, colocándose junto a los grandes matemáticos de la historia.
Fue reconocida con la Medalla de Oro de la Academia. Estudio las Matemáticas de forma autodidacta, pese a la oposición de sus padres, acomodados burgueses que mantenían su infancia con una actitud sexista, Sophie se vio obligada a vestirse como un hombre para poder asistir a la Escuela Politécnica, ya que no se aceptaban mujeres. Por dicha razón, presentaría sus teorías bajo el seudónimo de un hombre y logro conseguir el aprecio de famosos matemáticos franceses, tales como Lagrange y Gauss. Luego de conocer su verdadera identidad, ellos valoraron su dedicación y valentía.
Sus grandes aportes a la Física y a las Matemáticas están representados en sus estudios sobre la Teoría de los Números y la Teoría de la Elasticidad aplicadas a vibraciones de superficies elásticas.
